Ser
es invertir en uno. Como dice Miguel Angel Cornejo, hay que pagar
la colegiatura de la vida, Si queremos ser pianistas, entremos un
conservatorio. No esperemos que tan solo por tener "oído
musical" ya seamos expertos concertistas, tenemos que estudiar
y ojalá sea de buenos maestros.
En
nuestra compañía tenemos casos en los que los recreacionistas
quieren ser los primeros desde su primer día de trabajo,
pero no están dispuestos a consultar en la biblioteca nuevos
juegos y técnicas, a observar el comportamiento y "claves"
de los compañeros con éxito reconocido, a invertir
un tiempo razonable a compartir la cultura corporativa y procedimientos
recomendados para recreadores. No, para tener el título de
mejor recreacionista -como en toda profesión-, hay que invertir
en educación y formación.
Hacer
es invertir lo que sabemos en acción. Los tecnólogos
llevan lo que saben al conocimiento pero los verdaderos resultados
se dan cuando convertimos en acción aquello que aprendemos.
La
acción diferencia los hacedores de los pensadores y con el
respeto de estos últimos, los que obtienen verdaderos resultados
son los que toman acción no los que tienen la intención.
Finalmente
y como recompensa del hacer está tener. Si ponemos en acción
(hacer) un buen plan, producto de la construcción inteligente
de una estrategia (ser), es razonable obtener resultados (tener).
Si invertimos este orden no dudo que sea posible, pero lo que si
dudo es que el éxito sea duradero.
Por
eso invito al lector que procese esta simple idea, la traduzca a
sus necesidades y le ponga la acción necesaria, de lo contrario
simplemente se dedicará a esperar o compre la lotería
que no se la van a llevar a su casa y luego persista en esa aleatoria
fracción millonésima necesaria para ganar. En ese
caso que tenga mucha suerte, de lo contrario le deseo éxitos.