niños y las esperanzas que en promedio tenemos mientras somos estudiantes, se van deshaciendo con el correr del tiempo. Que tan cierto es aquello que dice que nos hacemos viejos cuándo nuestros sueños se transformas en quejas.
Invito al lector
a pensar en lo siguiente: La vida es como la tomemos. Si creemos
que las cosas están mal, estarán MAL. Si por el contrario,
esperamos cosas buenas, recibiremos a la larga, cosas buenas. Sé
que esto suena medio esotérico, pero no se trata de crear
una realidad virtual cuando tengamos situaciones críticas.
No. No se trata de cambiar la realidad cambiando nuestra forma de
percibirla. Si estamos de acuerdo en que no hay fracasos, solo resultados,
un error se convertiría en una lección y de esta manera
no tendríamos el impacto negativo de una derrota.
La vida, insisto,
es como la tomemos. Dicho de otra forma, la vida es del color que
la pintemos. De nuestra actitud depende muy buena parte de los resultados
que tengamos.
Si nos concentramos
en lo que tenemos, hacemos que nuestros recursos se expandan. Cuándo
tenemos la sensación de abundancia, es muy probable que esa
tranquilidad nos permita crear soluciones, disfrutar del camino
y obtener mejores resultados.
Es muy común
por ejemplo este caso: Una persona tiene 100 pesos pero debe 2000.
La mayoría se concentra mas en que tiene una DEUDA de 2000,
logrando solamente con ello expandir la deuda, pero se olvida de
los únicos 100 que tiene. Estos son sus recursos y debe aprovecharlos
al máximo si quiere obtener de ellos el máximo rendimiento.
Preocuparnos, lamentarnos, quejarnos, sufrir o atormentarnos NO
RESUELVE ABSOLUTAMENTE NADA. Es una manera muy tonta de utilizar
nuestra mente. La mantendremos ocupada en cosas inservibles, mientras
pudiera estar empleada en resolver creativamente cualquier situación.
La vida es como
la tomemos, tenemos opción de tomar un fracaso como una lección
(lo cual es ganancia) o simplemente nos dejamos llevar por la energía
negativa que consume, deprime y se expande geométricamente
hasta acabar con nosotros.
La vida es bella
(si no vea la maravillosa película con este nombre y podrá
comprobarlo) y debemos estar seguros que ES UNA SOLA. Tenemos poco
tiempo en este mundo para cumplir lo que debería ser una
misión personal de todos en este mundo: SER FELIZ Y FACILITARSELO
AL MAYOR NUMERO DE PERSONAS.
Si fabricamos felicidad en cantidades suficientes para regalar, no tendremos más de qué preocuparnos. La vida es como la tomemos.