Un caso interesante es el de alguien que quiere ser un gran productor de cine. Será sueño o fantasía?
Observo que esta persona, para aferrarse a este deseo, renuncia a un trabajo (que le exige mucho en diferentes campos, especialmente en el creativo), se viste con atuendos de moda esotéricos (así se visten los intelectuales de la cinematografía), permanece en la cinemateca y lee prolijamente sobre el tema, vive su clase de TV (la mas parecida que tiene) y efectivamente escogió la carrera mas semejante que encontró en la ciudad que, aunque está distante al tema, tiene alguna relación.
Si usted conoce algo de predeportivos, encontrará por ejemplo a futbolistas haciendo entrenamiento en juegos más parecidos al voleibol o a béisbol que al mismo balompié. La razón es interesante: estos ejercicios forjan algún tipo de conducta que requiere como futbolista. Si no está dispuesto a hacerlo, entonces, su sueño de convertirse en deportista profesional se convertirá en Fantasía.
Entienden ahora hacia donde estoy guiando el argumento.
Soy un vendedor obsesivo de la idea que hay que soñar y soñar en grande. Lo que parece no entender a veces el interlocutor es que para lograr ese sueño hay que invertir en una serie de “predeportivos” para estar listos lograr el sueño.
Para finalizar el ejemplo de nuestro productor de cine, los “predeportivos” que tiene que hacer deberán ejercitarlo en trabajo colectivo e intenso, solución de problemas, investigación y desarrollo de temas variados (insisto, muchos temas), conocer y liderar a las personas, manejar presupuestos, superar los no y obviamente toda la cantidad de material técnico en su profesión.
Pero si estos ejercicios no son superados, entonces, irrevocablemente, es una fantasía más. De nada le servirá ungirse de sabores y colores del séptimo arte, los atuendos sicodélicos propios del medio y conocer los detalles que nos venden las revistas especializadas y de farándula sobre estos superhéroes. Esto será una pérdida de tiempo.
Estimado lector. Una fantasía no necesariamente es querer ser superman o la mujer maravilla, o levantarse acompañado por nuestro actor o actriz favorita. Una fantasía también es un sueño al que uno no le ha puesto el empeño suficiente (persistencia y consistencia).