desafío que en muchas ocasiones cuesta bastante trabajo y este es precisamente el aspecto que puede frustrar a un creativo, porque luego de ese gran esfuerzo, los imitadores utilizan estos probados resultados con otro sello, y lo mas cínico es que, la mayoría de las veces, este personaje imitador señala lo copiado como su propia novedosa idea.
Johny K Johansson e Ikujiro Nonaka en su libro Implacable, nos explica la manera japonesa de hacer marketing, utilizando ejemplos de grandes corporaciones como Sony Corp. quien evidentemente introduce al mercado productos totalmente creativos y se enfrenta permanentemente a esta sistemática tradición de fusilar sus productos.
La aplicación de este libro a nuestro tema esta en el hecho que las compañías imitadoras son las primeras en comprar estos productos para copiar sus sistemas, haciendo pequeñas variaciones para evitar impedimentos legales. La sorpresa para estas compañías es que cuando tienen listo el producto imitador, con la obvia y atractiva ventaja referente exclusivamente a su menor precio, ya la compañía líder tiene otro producto que hace casi obsoleto el anterior.
Si me hice entender, mi mensaje para quien crea es que la mejor solución es permanecer en la cresta de la ola de los gustos e intereses de sus clientes, si importar cuantos intenten piratear –utilizando hasta la clonación genética- lo que usted ha creado; cambiando constantemente en dirección a las tendencias del mercado. Y para quien copia, es que mientras esté ocupado tratando de entender lo que hizo su patrón, perderá tanto tiempo que deteriorá su sensibilidad por lo que el mercado desea ya que su energía la ha dedicado simplemente a reproducir un modelo exitoso.
Para el líder es a veces frustrante ver como se terminan perdiendo buenas ideas por la degradación en la que cae el concepto original. La forma de disminuir este efecto negativo esta basado en el hecho que mientras lo sigan imitando, será usted – y nadie más- quien determine el rumbo del oficio.
Esto, además de ser moralmente tranquilizador, le da una gran ventaja: Mientras usted se hace cada día más experto en su tema, los demás sólo se harán cada vez más experto en usted. Usted se preocuparía por eso?
Señor imitador, lo aliento a reconocer que sus capacidades también son infinitas y a invertirlas en la creación de su propia línea de acción antes que siga recorriendo los caminos trazados por otros. Además de ser más satisfactorio, seguramente será más rentable.