He logrado aprender que contra estas personas es preferible no responder, pues con su espíritu autodestructivo basta para que se extingan, de lo contrario te robarán energía vital, te harán perder precioso tiempo y te desenfocarás de tus objetivos.
Es lamentable cuando las personas prefieren arreglar su corto plazo en detrimento de su largo plazo. Muchos buscando atajos (la mayoría de las veces antiéticos) tienen tan escasa visión del futuro que no se dan cuenta que están cavando cada vez mas profundo para salir del hueco (lo cual es absurdo).
Un caso que despierta mi interés en los actuales "sistemas" de competencia, es el hecho que un importante número de compañías le han apuntado al precio como estrategia de ventas. ¡A menor precio, mayores ventas ! Enfáticamente respondo: FALSO.
Soy un convencido que el dinero es un simple producto de cuanto beneficio le prestamos a las personas; que nuestra paga es proporcional a la cantidad de problemas que resolvemos y que si nuestro principal mecanismo de fidelización es el precio, siempre habrá alguien dispuesto a darlo mas barato. Conclusión fijarse solamente en el precio es tremendo error.
Detrás de un bajo precio invariablemente hay una mala calidad. Acompañado de un bajo precio muy seguramente está una empresa desesperada, unos administradores en muy pobres condiciones (no solamente económicas sino de autoestima) y un sistema de trabajo sin valoración de lo que hacen o producen.
Las compañías que le apuestan a la calidad tienen un futuro prometedor. Las organizaciones cuya fortaleza radica en el adecuado equilibrio entre los beneficios que ofrecen a sus clientes, trabajadores y accionistas permanecerán en el tiempo, independientemente a la labor que se dediquen.
Finalmente quiero compartir el hecho que nosotros deberíamos ser nuestra principal empresa. Está usted enfocado en que le paguen por lo que hace o está dispuesto a dejar que la remuneración corresponda a la cantidad de personas que usted beneficia? Está usted dispuesto a invertir en calidad, leyendo, asistiendo a seminarios, buscando información de cómo se pueden hacer las cosas no de noticias desalentadoras y tristes. Si es así lo felicito, le está apostando a la calidad, no comprando lotería.
Es usted el único responsable de los resultados que obtiene en la vida. Enfóquese en ser cada día mejor y no simplemente en el precio (en el que le pagarán o el que cobrará). Apuéstele a la calidad y no al precio.