En el Colegio
de la costa el recreo nunca fue tan divertido. Todo transcurría
en completa normalidad, a pesar que los juegos interactivos
de Gnomos y la logística preparaba el recibimiento
de estas hermosas chicas colombianas. Todo se rompió
cuándo salieron de la vans que las transportaba y
la histeria se apoderó de los chicos y chicas seguidores
de la música de estas excelentes artístas.